1. Cuidado con el exceso de confianza
Añade la cantidad adecuada de anticongelante al líquido refrigerante del motor. Protegerá tu coche frente a la congelación y corrosión. Comprueba la batería para asegurarte de que cuenta con energía suficiente para poder arrancar en condiciones invernales. Comprueba los frenos. Si éstos no funcionan bien, es posible que al frenar el coche pierda la trayectoria y se desvíe hacia un lado. Lleva suministros de emergencia. Una linterna, una manta, arena o sal, y un rascador de hielo son elementos indispensables. Comprueba que funciona bien la calefacción y el sistema de desempañado de los cristales. Te aportarán comodidad y conseguirán que el parabrisas se mantenga sin hielo y sin condensación. Cambia el aceite. Un aceite especial para el invierno te garantizará un arranque fácil en condiciones invernales. Utiliza el líquido adecuado para el parabrisas. Junto con unas escobillas adecuadas, la solución anticongelante mantendrá el parabrisas limpio en todo momento.
2. Ten en cuenta el peligro que pueden plantear los vehículos más pesados y más altos para los demás conductores.
Las furgonetas generalmente son más pesadas y más altas, de manera que sus parachoques pueden ser muy peligrosos para los coches más pequeños en caso de impacto. Los conductores de furgonetas deben tener en cuenta que esta cuestión plantea un peligro para los coches más pequeños.
3. Aprende a llevar remolques con seguridad.
Las furgonetas a menudo se utilizan para llevar detrás remolques, que pueden ser portamaletas, caravanas o incluso barcos. No es fácil maniobrar en las esquinas o cambiar de carril cuando se lleva detrás un remolque. También será difícil retener el vehículo, así como subir o bajar las cuestas. Hay que recordar lo siguiente:No remolque demasiado peso Utilice los enganches adecuados y otro equipo Cargue su remolque adecuadamente Que le ayuden a enganchar el remolque Lleve las ruedas y neumáticos adecuados Utilice la mayor potencia posible Evite los sobrecalentamientos Mantenga el nivel adecuado del vehículo remolcador.
4. Reúne un kit de emergencia lo más completo posible, sobre todo si vas a conducir en invierno por parajes remotos.
Utiliza un contenedor sólido para guardar ese kit (una maleta dura o una caja). Algunas de las cosas que deberás incluir en él son: bengalas, mantas de lana, cables de conexión, frutos secos, hornillo pequeño para cocinar, sopas en sobre, cazos para cocinar y utensilios para la comida, calcetines gruesos, gorro, guantes, medicamentos, cadenas para las ruedas, pala para la nieve, velas, encendedor y cerillas, linterna y radio con pilas en buenas condiciones, algo que leer para aguantar largas esperas. No olvides incluir medicinas y artículos personales esenciales.
5. Prepárate con antelación para los requisitos especiales de las distintas estaciones.
En la ciudad y en otros entornos, debes preparar tu coche y tus neumáticos por adelantado para el invierno, pero también para otras estaciones. La niebla, el exceso de lluvia, la nieve y el hielo, así como los deslumbramientos y el calor requieren todos ellos unos ajustes y un mantenimiento específicos. Consulta nuestros consejos para conducir en invierno y la sección de "Mantenimiento de neumáticos" de esta página web para obtener más información. También puedes consultar a tu distribuidor Goodyear.